Lo Mereces!
Notas que cuando pides algo que quieres, lo haces con
cierta pena o vergüenza. Que inmediatamente sientes como cambia tu temperatura,
el semblante de tu cara y vienen a tu mente ideas como:
- Estaré siendo egoísta...
- Y si eso no es lo que el o ella quiere...
- Si no es eso, no importa, aunque sea algo
parecido...
- Ojala me lo traigan como lo quiero...
- Espero no incomodar...
-
Estaré molestando?
- Y si mejor pido menos?
- Y si no puedo con el paquete?
-
Tal vez no este preparad@...
Incluso al visitar un restaurante, llegamos a decirle
al mesero:
Joven le molesto con servilletas
Está claro que lo cortés no quita lo valiente, que la
educación y los buenos modales son parte de un trato respetuoso y atento a
todas las personas. Pero, todas estas cosas que pasan por nuestra cabeza, así
como la manera temerosa de pedir lo que queremos son en gran medida parte de
nuestra cultura latina, de ser conquistados y de no sentir que merecemos las
cosas buenas.
Aprender a sentirnos merecedores de lo que queremos no
necesariamente cae en la arrogancia, en lo egoísta o en la blasfemia, porque
"Dios no lo quiera y me pase algo por pedir para mi". Dios, el
Universo o como tu prefieras llamarle, es amor y nos creo a su semejanza, para tener
el poder de decidir qué queremos en esta vida. Y si lo que quieres, lo pides
con amor, con la certeza de que lo mereces, de que eres agradecido por lo que
ya tienes, por lo que ya vives, hasta por el aire que respiras, creelo, lo
tendrás.
Porqué? Porque lo mereces! Porque al ser agradecido por tu vida misma,
regalas tus sonrisas, tu vibra positiva y nace en ti el deseo de compartir mas.
Mereces lo que quieres, mereces recibirlo y de esa forma prosperar y contribuir
dando un poco o mucho de eso a los demás.
Que tus pensamientos sean positivos, tus intenciones
de amor y tus palabras constructivas.


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