Modelos mentales y el arte de transformarse a sí mismos
¿Cómo se llega a ser lo que se es?
Esa es una
pregunta esencial para el ser humano que quiere transformarse a sí mismo.
Miente quien diga que el destino no puede cambiarse, pues la vida desde el umbral
de la creación y el desarrollo personal se concibe como una construcción
constante para llegar a convertirnos en aquella persona a la que aspiramos
ser. Ante tal situación es necesario saber cuáles son las limitaciones con
las que nos topamos cada vez que queremos realizar un vuelco creativo en
nuestras vidas. La mayoría de las veces no son obstáculos externos sino trabas
que nos imponemos con nuestros propios pensamiento o lo que en Coaching se
llaman modelos mentales.
Los modelos mentales son afirmaciones y juicios que
ya no cuestionamos y que damos como un hecho indubitable, se han vuelto un
dogma y una línea directriz en nuestras vidas. Ejemplo de ello son: todos los
hombres son iguales, soy incapaz de bajar de peso, soy de ese modo porque mi
madre era así, no puedo hacer eso por equis motivo, y así un largo etc.
Pero no es que todos los modelos mentales sean malos de por sí, sólo aquellos
que se vuelven tóxicos y nos hacen girar en círculos vicios que no permiten
nuestro crecimiento y desarrollo personal.
Los modelos mentales son el resultado de ideas que
se arraigan como raíces en nuestras formas de concebir el mundo, y que por
ende, damos por inamovibles por nuestras creencias, porque así nos han enseñado
a pensar o simplemente por comodidad. Tales modelos mentales son los anteojos
con los que vemos el mundo, pues como dice un viejo adagio del Talmud, nunca
vemos el mundo como es, sino como somos. De ahí que cuando logramos hacer un
cambio en nuestros pensamientos nuestra forma de concebir el mundo cambia.
Vemos con otros ojos.
¿Pero cómo romper con esas cadenas invisibles?
Es una tarea que conlleva un
esfuerzo que en primer lugar debe pasar por un trabajo de reflexión y
meditación profunda sobre nosotros mismos para detectar aquellas trabas que nos
ponemos. Darnos cuenta que nos damos cuenta. Yo, por ejemplo, en las sesiones
de coaching recomiendo hacer un listado basado en las siguientes
preguntas:
- ¿Cuáles son las trabas y auto-justificaciones que me pongo cuando quiero emprender un cambio en mi vida?
- ¿Cómo me siento ante una situación de supuesto fracaso?
- ¿En verdad es tan difícil lograr dichos cambios?
- ¿Son mis propios pensamientos los que me limitan?
Edgar Castillo



Comentarios
Publicar un comentario