Azar, magia y juego
Lo único permanente es el
cambio, dice la filosofía Zen. Esta frase nos lleva a pensar que vamos por la
vida inmersos en la incertidumbre, y que no sabemos las sorpresas que nos
depara el destino en sus vericuetos. Preguntas cotidianas como: me ganaré la lotería,
él o ella me hará caso, me irá bien en la entrevista de trabajo, ese negocio
saldrá bien, etc., son algunos ejemplos que ponen énfasis en la incertidumbre.
El no saber qué pasará en el
futuro es lo que ha hecho que a lo largo de la historia la humanidad haya
recurrido a la adivinación y a las predicciones de aquello que pasará: mi
destino está marcado o qué tienen deparado los astros para mí. Carta astral,
runas, tarot, pero también grandes teorías matemáticas que intentan predecir el
comportamiento de los mercados, por ejemplo, se insertan en la búsqueda de algo
que nos dé certidumbre en nuestro camino lleno de azares y contratiempos.
¿Pero cómo jugar con la incertidumbre y el azar en nuestras vidas?
John Nash creador de la teoría juegos, cuya biografía es re-creada en la película una Mente brillante, nos deja ver que para conseguir algo primero hay que aumentar la probabilidad para que eso suceda. Jugar hasta que los dados ganadores salgan. Los buenos augurios no surgen en la pasividad y en la inmovilidad, los dioses no bendicen a quien permanece en el no-hacer. Nash una persona introvertida sabía que para encontrar el amor de su vida lo que tenía era ampliar el margen del juego, es decir, hablar con más chicas hasta que llegará aquella que sería la dueña de su corazón. No hay más que eso, saber jugar en el azar, ya que ninguna acción que hagamos está destinada a ganar desde un principio, ya sea un negocio o un amor. Las estadísticas, los números e incluso la magia no nos darán el juego ganador, sino sólo el seguir jugando y abriendo nuevas posibilidades; toda decisión se abre en el azar y es imposible tenerla bajo control. Incluso si eso ultimo sucediera se perdería la emoción que implica intentar algo nuevo, pues no tendría nada novedoso que enseñarnos.
El proceso de conocer se basa
mucho en la prueba y el error, eso tanto en los negocios como en cualquier cosa
que nos propongamos hacer en la vida. Por eso más que apostarle a los buenos
augurios de una pata de conejo hay que aprender a confiar en nosotros mismos y
apostar todo del azar. Hacer del azar un signo de afirmación, bendecir la
incertidumbre y las pruebas que nos pone la vida para nuestro crecimiento
personal.
Edgar Castillo
EC Coaching
Edgar Castillo
EC Coaching




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