Hedonismo: ética del placer

¿Qué papel juega el placer en nuestras vidas? Al parecer es demasiado importante, pues sin placer de por medio cualquier actividad se convierte en un tedio y un aburrimiento. El placer ha encontrado en la filosofía una escuela llamada Hedonismo que nació en la Grecia antigua la cual apela a la búsqueda del placer como medio para alcanzar la liberación del dolor. Sin embargo, los peligros son inminentes, por eso es una corriente que trata sobre las mezclas, la medicina y la alquimia, es decir, qué es aquello que mejor se adecua con mi cuerpo y lo potencia. Porque hay que saber con qué se hace mezclas, ya sean alimentos, personas o situaciones.
Todo esto tiene que ver con una ética de las sensaciones en la que intervienen nuestros cinco sentidos, qué escuchamos, qué pensamos, cuáles son nuestras posturas ante el mundo. Es un camino y una aventura que tiene que ver con la mesura y el auto-conocimiento; la búsqueda de la dosis adecuada de eso que me produce placer para que no se convierte en veneno. Eso ya lo sabían los viejos sabios griegos y aún se aplica en nuestra actualidad, la mesura en nuestras sensaciones. Es un trabajo que empieza en la corporalidad y que sin embargo, profundiza en el alma, un desarrollo interior que se aplica desde el aspecto de la prudencia. Pues no todo aquello que me produce placer es lo mejor, es un desarrollo del alma que se bosqueja en las decisiones que voy tomando en la vida. Por qué ese alimento y no ese otro, por qué esa persona y no esa otra... Dejar de fumar, hacer ejercicio, apagar el radio, no escuchar esa frecuencia, en fin es un camino hacia la desintoxicación de todo aquello que perturba mi alma.
Así pues el hedonismo no implica sólo buscar el placer por el placer, sino es la búsqueda de la mezcla perfecta y de aquellas situaciones que me hacen crecer de manera holística. Lo que me da más claridad en  mi vida y me permite tener una visión adecuada de lo que pasa a mí alrededor. Por ejemplo, se toman mejores decisiones en la tranquilidad y en la calma que una mente ofuscada y en el estrés. Y eso también implica un trabajo en el placer, es más placentero tomar una buena decisión que alguna otra que me meta en problemas.
El hedonismo es por ello, una postura filosófica indispensable en la actualidad y que nos lleva a la travesía que va hacia ese saber atinado, la ecuación o la piedra filosofal donde comienzo actuar en libertad y en pos de la sabiduría. No la búsqueda del placer inmediato y efímero, sino una vida inmersa en el placer y en lo pleno. En la belleza. 

Edgar Castillo
EC Coaching




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