Quiero bajar de Peso!
Has dicho alguna vez, “yo engordo con tan solo oler la comida”?
Yo,
si, y repetidas veces. Estaba a la mitad de la secundaria cuando después de
unas vacaciones visitando a mis abuelos, llegue a casa siendo tres (3) tallas
más de lo que había sido hasta entonces. Después de eso, intenté de todo!! Lo
que se les ocurra en dietas y ejercicios, lo hice. Incluso fui vegetariana en
la preparatoria, me levantaba a las 4am para subirme a la escaladora y después
alistarme para la escuela.
La
realidad es que no me ayudo nada hacer de todo. Vivía atormentada por mi peso,
por cómo me veía y me sentía. No me gustaba que nadie me viera comer, mucho
menos comerme una galleta, y una noche tenia tantas ganas de una galleta que
baje a la cocina, tome un banquillo y me subí para agarrar una galleta de las
que se guardaban en la despensa, arriba del refrigerador. Estaba abriendo el
bote, cuando de repente escucho un ruido por las escaleras, y mi corazón
comenzó a latir TAN fuerte, estaba aterrada, con culpa, vergüenza, sudaba frío
y sentía mi rostro de mil colores. Era mi mamá, me vio, se rió y me dijo, “dame
una rápido porque es tarde”.
Ahora,
al recordarlo, muero de risa! Y me digo, de verdad todo eso por una galleta?
Fui bulímica, nadie lo supo, ni mi familia, pero esa es historia para otro día.
El
punto de compartirles esto, es porque realmente sentía que con oler la comida,
hasta el agua, engordaba. Hacía ejercicio, siempre he sido muy activa. Lo que
no observaba es que por mas que forzara a mi cuerpo a dietas extremas, a
morirse de hambre y a rutinas de ejercicios extenuantes, no lograría nada
porque mi mente estaba intoxicada con pensamientos de culpa, rechazo a mi
misma, baja autoestima y repudio, por lo que por ningún motivo podía existir
una conexión entre mi mente, mi cuerpo y mi ser. Solo creaba mas desarmonía.
Hasta
que comprendí que comer con culpa y haciéndole feo a la comida, solo vibraba
tantas cosas negativas, que mi cuerpo no aprovecharía los nutrientes por mas
sano que comiera, no aprovecharía el ejercicio porque solo lo sometía y lo
maltrataba. No había aceptación por mi ser, amor por lo que mi cuerpo me daba
día a día, no tenía palabras positivas para mi. Eso lo pensaba, así lo sentía,
por consecuencia solo había palabras tóxicas y vibraba no merecer nada en la
vida.
Después
de un largo camino de trabajo en aceptación, amor propio, autoconocimiento,
valoración, educación emocional y mental, puedo decirles que he aprendido qué
soy mas que un cuerpo y una cara, que mientras mas me amo y me acepto, soy mas
capaz de elegir palabras sanas y positivas para mi y los demás, que siendo
consciente de que los alimentos me nutren y me fortalecen, hago espacio y
tiempo para disfrutarlos, selecciono los que mi cuerpo requiere para continuar
siendo mi maravilloso vehículo diario, por lo que escojo actividades para
ejercitarme que disfruto, y no lo forzó a hacer nada que no me llene de vida.
Si tú,
estas pasando por algo semejante o conoces a alguien así, ten tengo una muy
buena noticia:
Si yo,
pude aprender a crear una vida mas sana física, mental y emocionalmente,
cualquiera que quiera puede hacerlo. Porque soy un ser humano como todos, con
contrastes y altibajos, con emociones y pensamientos volubles. Y así,
perfectamente imperfecta, hoy soy una mejor versión de mi misma, y mi trabajo
continúa, porque ese nunca termina, siempre se puede aprender algo y compartir
todo cuanto pueda servir, a quien guste de vivir lleno de vida.
Amate!
Comienza por aceptar quien eres hoy, elige día a día una acción consciente para
llevarte a donde deseas, pero hazlo por amor a ti.
A
fuerza, ni los zapatos entran.
Que
tus pensamientos sean positivos, tus intenciones de amor y tus palabras
constructivas.
Por.
Jessica Zavala
ENVIDATE
Life
and Health Coach


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