Estrés: Te amo, te odio, pero no quiero vivir sin ti

Vivimos preocupados porque queremos ser amados, tener una relación sana de pareja y vivir el romance de ensueño. Sin embargo, estamos permitiendo y fomentando la relación mas tóxica que puede existir. Es una relación de amor-odio y tal parece que nos negamos a vivir sin ella.

La relación con el ESTRÉS, nos afecta de maneras que son inimaginables. Por mencionar algunas afecciones: mala alimentación, sobre peso, desnutrición, ansiedad, enfermedades cardiacas, afectaciones emocionales y psicológicas, disminución del rendimiento físico, pensamiento aletargado, falta de sueño, cambios de humor y la lista continua.

El gran problema es que lo vemos como parte de la vida, de nuestra rutina diaria, ya lo aceptamos como “el familiar incomodo” y le permitimos que haga y deshaga en nuestro hogar, nuestro cuerpo y mente.

Nuestro gran y maravilloso sistema nervioso se divide en partes para realizar todas las funciones que requiere, dentro de esas parte extraordinarias se encuentran dos sistemas denominados: simpático y parasimpático. Sin tanto rollo y términos confusos, estos se encargan de procesos vitales. El simpático nos prepara para la acción (luchar, defendernos o huir), mientras que el parasimpático regula órganos internos y actividades de nuestro cuerpo cuando está en reposo, como cuando dormimos.

Con esta información, podemos ver de que manera vivimos en un perfecto desbalance. El estrés es nuestra amenaza latente y lo hemos recibido con los brazos abiertos! Le hemos restado a nuestro cuerpo su poder de auto-sanación, ya que ese proceso sólo se habilita y funciona cuando nuestro cuerpo esta en un verdadero reposo. De ahí, los gritos de desesperación de que MEDITEMOS y tengamos DESCANSOS revitalizantes.

Al vivir bajo un constante estrés, pegados de los teléfonos, computadoras y diversos aparatos, por el trabajo, el dinero y malas relaciones, solo por  mencionar algunas cosas, le damos la señal a nuestro sistema de estar bajo ataque, porque todo en nuestro cuerpo indica eso con el temor y ansiedad constantes de nuestro día. Nuestro sistema no va a decirnos “a ver mamacita, no estas siendo atacada por un león, nadie te está asaltando…” NO!! El recibe las señales y listo, pone a nuestro cuerpo en estado de supervivencia, defendiéndose, bajo shock, así que imagínate el esfuerzo sobre humano al que sometemos a nuestros sistemas y órganos.

Después nos preguntamos, porqué me enfermo? Porqué no bajo de peso si como sano? Porqué cuando duerno, no siento que descanso? Porqué me siento decaído, sin energía, no pienso, me aletargo?
La respuesta es, porque la mitad de ti funciona estresada y constante presión, y la otra parte la mantienes inhabilitada para realizar sus funciones elementales, porque no te das el tiempo para recargarte y llenarte de vida.


Hazte cargo de ti! Hazte responsable de tu salud!! Organízate para que no andes corriendo y desesperado, ejercítate para mantenerte flexible, fuerte y vitalizarte, aliméntate sanamente y con tiempo para que tu cuerpo aproveche los nutrientes, permítete espacios de 5, 10 o 30 min para ti, donde ningún aparato interfiera y puedas respirar profunda y tranquilamente, brindándole la oportunidad a tu mente y cuerpo de regenerarse.

Solo tú puedes hacer algo para vivir con calidad.

Que tus pensamientos sean positivos, tus intenciones de amor y tus palabras constructivas.

Por. Jessica Zavala
ENVIDATE
Life and Health Coach

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