Respetando nuestros tiempos.
Lo importante de salir de la zona cómoda, es que tenemos un
encuentro con nuestro valor y amor propio, porque nos empujamos mas allá de los
temores e incomodidades que podamos tener. En esos momentos, sentimos la
adrenalina de llegar a la cima de la montaña, el premio al esfuerzo por
mantenernos y persistir.
Pero OJO, porque es muy sencillo decir: "hazlo",
"sal de lo habitual", "ten el valor", "date la
oportunidad"., y no consideramos, que debemos tener empatía por nosotros
mismos cada vez que queremos realizar un cambio. Debes estar consciente de que
habrá altibajos y que eso no significa que fracasaste, sino que ahora tienes
una nueva perspectiva de las cosas, una oportunidad para ser creativo y ver
otros posibles caminos que tomar para llegar a donde quieres.
Salirte de lo que conoces, no implica que debas elegir cambios
muy drásticos, y ponerte en el extremo de lo que hoy conoces o sientes. Y eso
es precisamente, lo que la mayoría hacemos, porque en un arranque de valor tomamos
decisiones al aventón, sin pensar en que todo tiene su tiempo y ritmo. No te
permitas hacer cambios tan extremos, si sientes presión, por desespero o
impaciencia, porque habrá un rebote.
Sí, así como cuando se toma la decisión
un lunes, de comenzar dietas estrepitosas que solo descompensan tu cuerpo. No
hay cambio milagroso de la noche a la mañana para absolutamente nada, siempre
que sientas un cambio en un dos por tres, lo que pasó fue que ya venías
trabajando la idea y orientando tus acciones y actitudes hacia ese propósito, y
al sentir que te llenas de determinación se enciende el switch para impulsarte
a hacerlo.
Por qué no nos damos cuenta de esto? porque usualmente estamos
tan metidos en el ir y venir del día, que no vivimos presentes en nuestras
sensaciones y emociones. Una vez consciente, te observas y puedes ser testigo
de cómo los cambios que se presentan como grandes transformaciones físicas,
mentales o espirituales, son derivadas de sembrar una pensamiento en ti e irlo
nutriendo y regando como una semilla que poco a poco dará un fruto.
Respeta tus tiempos, sin procrastinar, esto implica que estés
presente en el aquí y ahora, aceptando cómo son las cosas hoy, pero tomando pequeñas
acciones para llevarte a tu objetivo, y no, dejándolo a la suerte.
Que tus pensamientos sean positivos, tus intenciones de amor y
tus palabras constructivas.
Por. Jessica Zavala
ENVIDATE
Life and Health Coach


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